CONSEJOS DE BODAS PARA NOVIAS

CONSEJOS DE BODAS PARA NOVIAS

Cómo elegir fotógrafo de bodas sin posados

Cómo elegir fotógrafo de bodas sin posados

Hay una escena que se repite en muchas bodas: la pareja por fin está con toda su gente, alguien les abraza, empieza su canción favorita y, justo entonces, aparece el fotógrafo con una lista de fotos pendientes. Si estás buscando fotógrafo bodas en Madrid y esa idea te da pereza, no te pasa nada raro. Simplemente quieres que las fotos formen parte del día sin convertir el día en una sesión de fotos.


La elección no va solo de encontrar imágenes bonitas en Instagram. Va de decidir cómo quieres sentirte durante una de las pocas celebraciones en las que estarán reunidas tantas personas importantes para ti. Un buen reportaje no debería hacerte perderte abrazos, conversaciones ni la fiesta. Debería devolvértelos después, tal y como sucedieron.


Qué hace realmente un fotógrafo de bodas documental

La fotografía documental de boda no significa dejar todo al azar ni disparar desde una esquina sin implicarse. Significa observar con atención, anticipar lo que está a punto de pasar y saber cuándo acercarse sin interrumpir. Es una forma de trabajar con mucha intención, pero con poca invasión.


El fotógrafo está pendiente de la mirada de tu madre antes de la ceremonia, de ese amigo que ha cruzado medio país para estar contigo, de las manos nerviosas durante los preparativos y de la energía que se desata cuando empieza la fiesta. Son escenas que no se pueden repetir ni dirigir del todo. Por eso necesitan experiencia y sensibilidad, no una coreografía.


Esto no quiere decir que no haya ningún retrato de pareja. Quiere decir que esos minutos se plantean de una forma relajada. Un paseo breve, buena luz y unas indicaciones sencillas suelen ser suficientes para conseguir imágenes bonitas en las que seguís pareciendo vosotros. No hace falta saber posar, ni mirar a cámara cada dos minutos, ni fingir una emoción que ya está ocurriendo.


Cómo elegir fotógrafo de bodas sin sentirte observado

Antes de comparar precios o paquetes, mira galerías completas. No solo las fotos más impactantes de una selección editorial. Una boda tiene preparativos con luz complicada, una ceremonia rápida, familiares emocionados, interiores oscuros, niños corriendo y una pista de baile imprevisible. Ahí es donde se ve el oficio.


Pregúntate si, al recorrer una galería, reconoces una historia. ¿Hay gestos pequeños? ¿Se percibe quiénes son esas personas y cómo se relacionan? ¿Las imágenes tienen ritmo? Las fotos de pareja pueden ser preciosas, pero un reportaje sólido también cuenta lo que ocurrió alrededor de ellas.


Busca emoción, no solo una estética bonita

Es normal fijarse primero en el color, la edición o el tipo de encuadre. Todo eso importa, porque quieres que el resultado encaje con tu gusto. Pero la estética por sí sola no resuelve lo esencial: cómo se trabaja en vuestra boda.


Al revisar un portfolio, busca reacciones auténticas. Risas que no parecen ensayadas, lágrimas sin una pose previa, invitados que se reconocen entre sí. Si todas las imágenes parecen una campaña de moda, quizás te encanten visualmente, pero conviene preguntarse cuánto tiempo de dirección hubo detrás.


No hay una respuesta universal. Algunas parejas disfrutan de una sesión muy producida y quieren imágenes más editoriales. Otras prefieren verse en movimiento, despeinadas por el viento, riéndose a mitad de frase. Lo importante es que el estilo no te obligue a actuar de una manera que no va contigo.


Entiende cuánto tiempo os pedirá

Esta pregunta cambia por completo la experiencia. Un fotógrafo de bodas puede hacer retratos increíbles en veinte minutos o necesitar mucho más tiempo, según el enfoque, el lugar y las expectativas. Pedir claridad no es ser exigente: es proteger vuestro día.


Hablad de cuándo tendría sentido hacer las fotos de pareja. A veces encaja antes de la ceremonia, especialmente si queréis llegar al cóctel con los invitados. Otras veces funciona mejor reservar un rato al atardecer, cuando la luz baja y ya habéis vivido buena parte de la celebración. En ambos casos, el objetivo debería ser volver cuanto antes a donde está pasando lo importante.


También conviene comentar las fotos de grupo. Son valiosas para muchas familias, pero pueden eternizarse si no se organizan bien. Elegid las que de verdad queréis, avisad a las personas necesarias y dejad el resto en manos de la espontaneidad. Una lista corta y realista suele dar mejores resultados que intentar reunir a cada combinación posible.


Valora la discreción como parte del servicio

Hay profesionales que tienen una presencia muy visible y otros que se mueven con más sutileza. Ninguna opción es mala por definición, pero si os incomoda ser el centro de atención, necesitáis a alguien que lea el ambiente y no monopolice cada momento.


La discreción no consiste en pasar desapercibido por falta de iniciativa. Consiste en saber dónde colocarse durante los votos, cómo trabajar cerca de los invitados sin cortar una conversación y cuándo dar una indicación útil sin romper la emoción. En una fiesta, además, hace falta energía para entrar en la acción sin convertir la pista de baile en un plató.


Las preguntas que revelan si hay conexión

La reunión previa no debería sentirse como una entrevista fría. Es el momento de comprobar si la conversación fluye y si esa persona entiende vuestras prioridades. Contad qué os preocupa: quizá odiáis posar, quizá os da miedo no tener tiempo para vuestra gente o quizá queréis fotografías de vuestros abuelos y amigos por encima de cualquier detalle decorativo.


Fijaos en la respuesta. Un profesional con experiencia no os venderá una fórmula idéntica para todas las bodas. Os ayudará a ordenar expectativas, os dirá qué es viable según el horario y propondrá soluciones concretas. Si queréis cero interrupciones durante el cóctel, deberá explicaros cómo resolver los retratos. Si soñáis con fotos de fiesta potentes, os hablará de la cobertura hasta tarde y de las condiciones de luz.


También merece la pena preguntar quién estará presente el día de la boda y cómo se coordina el equipo. En celebraciones grandes, un segundo fotógrafo puede aportar otra perspectiva y cubrir momentos simultáneos, como los preparativos de ambos miembros de la pareja o las reacciones durante la ceremonia. En bodas íntimas, quizá una sola persona sea más que suficiente y se sienta aún más natural.


Premios y opiniones: señales útiles, no el único criterio

Los premios y las publicaciones pueden ser una buena señal de criterio visual, constancia y reconocimiento profesional. Las opiniones de otras parejas, por su parte, suelen contar algo que una foto no muestra: cómo se sintieron durante el proceso, si hubo calma cuando el horario se complicó y si recibieron un trato cercano.


Léelos con criterio. Busca comentarios repetidos sobre la experiencia, no solo frases generales sobre lo bonitas que quedaron las fotos. Cuando varias parejas mencionan que se sintieron cómodas, que no tuvieron que posar o que el fotógrafo fue uno más sin dejar de estar atento, probablemente hay una forma de trabajar coherente detrás.


En Booda Studios, esa idea es central: fotografía documental premiada para parejas que quieren vivir su boda, no interpretar una versión rígida de ella. La cámara está para conservar la verdad del día, no para sustituirla.


Lo que deberías sentir al tomar la decisión

No hace falta que sepáis de fotografía para reconocer cuándo un reportaje tiene alma. Deberíais poder mirar las imágenes y pensar: así fue. Así se reía mi hermano. Así bailamos cuando ya no importaba el horario. Así nos miramos antes de entrar.


Elegir fotógrafo de bodas es elegir a alguien que estará muy cerca en momentos íntimos y muy importantes. Por eso, además de la calidad de las fotos, importa la tranquilidad que os transmite. Si al hablar con esa persona sentís que podéis ser vosotros mismos, ya estáis mucho más cerca de guardar recuerdos que no solo se vean bien, sino que se sientan de verdad.


Antes de cerrar una fecha, revisad la disponibilidad con tiempo y confiad en esa intuición tranquila que aparece cuando el estilo, la experiencia y la forma de trataros encajan. El mejor lugar para estar el día de vuestra boda no es frente a una cámara: es dentro de vuestra propia historia.

Fotografía nupcial sin posados que sí te representa

Hay parejas que sueñan con su boda durante meses, pero sienten un pequeño nudo en el estómago al pensar en la fotografía nupcial. No porque no quieran recuerdos. Al contrario: quieren guardar las miradas, los abrazos, el baile imposible de su tío y esa risa que solo aparece cuando están con su gente. Lo que no quieren es pasar el día obedeciendo instrucciones, mirando a cámara o desapareciendo de su propia fiesta para cumplir con una sesión eterna.


La buena noticia es que no hace falta elegir entre tener fotos bonitas y disfrutar de verdad. Un reportaje de boda puede ser elegante, emocional y cuidado sin convertir vuestra celebración en un rodaje. La diferencia está en el enfoque, en la forma de acompañaros y en entender que una boda no se repite para conseguir una toma perfecta.


Qué debería contar la fotografía nupcial

Las fotos de una boda no deberían limitarse a demostrar que hubo flores, un vestido precioso y una ceremonia. Eso forma parte de la historia, sí, pero no es la historia completa. Lo que vuelve valioso un reportaje años después es reconocer cómo se sintió aquel día.


Quizá sea el momento en que os veis antes de entrar a la ceremonia. El gesto de una amiga ajustando un pendiente. La mano de vuestro padre buscando la vuestra unos segundos antes de hablar. O ese instante al final de la noche en el que ya no queda protocolo, solo canciones, zapatos abandonados y gente que os quiere celebrando sin medida.


La fotografía documental busca precisamente eso: observar con atención y anticiparse sin invadir. No se trata de dejar todo al azar. Requiere experiencia para saber dónde colocarse, leer la luz, identificar una emoción que está a punto de suceder y contarla con intención. La naturalidad no significa improvisación descuidada. Significa que vosotros no tenéis que actuar para que la imagen funcione.


Si odiáis posar, no tenéis que fingir lo contrario

Muchas parejas llegan con la misma frase: “No salimos bien en fotos”. Casi nunca es verdad. Lo que ocurre es que se sienten observadas, no saben qué hacer con las manos o creen que deben reproducir una versión sofisticada de sí mismas que no existe en su día a día.


Una buena cobertura no os pide que seáis modelos. Os da espacio para estar juntos. En lugar de órdenes constantes, puede proponeros un paseo breve, una pausa lejos del ruido o simplemente un momento para respirar. A partir de ahí, lo importante es vuestra forma real de miraros, hablaros y reíros.


Eso no implica que no haya ninguna foto de pareja ni una imagen con vuestras familias. Hay recuerdos que merecen una mínima organización, sobre todo si queréis una foto con abuelos, hermanos o personas que quizá no volverán a coincidir en una ocasión así. La clave está en resolver esas imágenes con agilidad, sin una lista interminable ni veinte minutos de tensión bajo el sol.


Pensadlo como una intervención puntual, no como el centro de la jornada. Unos retratos breves y bien planteados pueden convivir perfectamente con una boda espontánea. La prioridad sigue siendo que estéis presentes en vuestra propia celebración.


La comodidad también se ve en las fotos

Cuando una pareja se relaja, cambia todo. Los hombros bajan, las sonrisas dejan de ser educadas y aparece una cercanía que no se puede dirigir. Esa sensación es visible incluso para alguien que no estuvo allí.


Por eso conviene desconfiar de la promesa de “os haremos sentir naturales” si después el plan consiste en reproducir poses una tras otra. Preguntad cómo trabaja el fotógrafo durante los preparativos, la ceremonia, el cóctel y la fiesta. Preguntad cuánto tiempo propone para las fotos de pareja y cómo organiza las fotos de grupo. Las respuestas suelen revelar si el estilo encaja con vosotros mucho más que una palabra bonita en una web.


El reportaje empieza antes de la boda

La libertad el día de la boda se prepara antes. Una conversación honesta permite compartir lo que os importa, lo que os pone nerviosos y los momentos que no queréis perderos. Tal vez vuestra madre se ha encargado de coser un detalle del vestido. Tal vez habrá una lectura sorpresa. Tal vez el grupo de amigos tiene una tradición que nadie fuera de ese círculo entendería, pero que define por completo vuestra fiesta.


No hace falta convertir esa conversación en un guion rígido. De hecho, una boda siempre tendrá imprevistos. Pero sí ayuda a que quien os fotografía llegue con contexto y sensibilidad. Saber quiénes son las personas clave, dónde sucederán los momentos principales y qué dinámica tiene vuestra celebración permite trabajar con discreción y anticipación.


También ayuda a construir un horario sensato. Si queréis disfrutar del cóctel con vuestros invitados, no reservéis una hora entera para retratos al atardecer. Si os hace ilusión esa luz, bastan diez o quince minutos bien elegidos. Y si el día se retrasa, no pasa nada: una cobertura documental sabe adaptarse a la realidad, no castigaros porque el calendario no salió al milímetro.


La fiesta merece tanta atención como la ceremonia

Hay una tendencia a pensar que las fotos más importantes ocurren antes del banquete. Pero muchas bodas cambian de energía cuando cae la noche. Se aflojan las corbatas, alguien se quita los zapatos, empiezan los discursos improvisados y aparecen las escenas que nadie planeó.


Una buena fotografía de fiesta no es solo un conjunto de personas bailando con flash. Es ritmo, cercanía y atención a las relaciones. Es captar una carcajada en medio de la pista, un abrazo que ocurre fuera de foco para todos menos para quien sabe mirar, una copa levantada en honor a alguien que no pudo estar.


Aquí también hay una decisión estética. Algunas parejas prefieren una fiesta más editorial y luminosa; otras quieren imágenes con grano, movimiento y la energía real de una pista llena. No hay una opción superior. Lo importante es que las galerías completas que veáis reflejen la atmósfera que os gustaría recordar, no solo tres fotos espectaculares seleccionadas para redes sociales.


Cómo reconocer un estilo que encaja con vosotros

Antes de contratar, mirad bodas enteras. No os quedéis únicamente con retratos de portada o ceremonias celebradas con luz perfecta. Una galería completa os enseña si el fotógrafo sabe contar una jornada con cambios de clima, interiores oscuros, tiempos muertos, emoción y fiesta.


Fijaos en las personas. ¿Parecen cómodas o colocadas? ¿Los invitados tienen presencia real o solo funcionan como fondo? ¿Hay gestos pequeños además de imágenes grandiosas? ¿Las fotos os hacen imaginar una boda en la que os apetecería estar?


Las opiniones también cuentan, especialmente cuando hablan de la experiencia y no solo del resultado final. Una pareja puede amar una foto bonita y, al mismo tiempo, haber sentido que perdió demasiado tiempo lejos de sus invitados. Buscad referencias que mencionen tranquilidad, discreción, confianza y capacidad para resolver. Son cualidades que se notan mucho más cuando la emoción y el ritmo del día están en juego.


En Booda Studios, la idea es sencilla: documentar una boda desde dentro, con criterio visual y sin pedir a las parejas que dejen de ser ellas mismas. La fotografía premiada puede respaldar una mirada, pero lo que de verdad importa es que al ver el reportaje os reconozcáis en él.


Una boda vivida deja mejores recuerdos

No necesitáis controlar cada escena para conseguir fotografías que os emocionen. Necesitáis un equipo que sepa estar cerca sin ocupar espacio, que entienda cuándo intervenir y cuándo guardar silencio, y que valore tanto una mirada fugaz como un retrato cuidado.


El día pasará rápido, incluso si os prometéis ir despacio. Por eso merece la pena elegir una fotografía nupcial que no os aparte de lo que vinisteis a hacer: casaros, abrazar a vuestra gente y bailar hasta que se enciendan las luces. Cuando miréis esas imágenes dentro de muchos años, agradeceréis no solo cómo os veíais, sino haber podido vivirlo todo.

10 MISTAKES YOU SHOULD NOT MAKE AT YOUR WEDDING

PHOTO BY BOODA STUDIOS

We know how difficult it is to organize a wedding, in fact we have lived more than 300 throughout our career. That is why we want to share with you a series of "tips" that will help you improve your experience and that of your guests on your big day.

Tips about catering, makeup, the help that your friends can offer you, photography enthusiasts at weddings, transfers on the wedding day, the places you choose to prepare and much more.

THE 12 PHOTOS THAT SHOULD NOT BE MISSING IN YOUR WEDDING REPORT

PHOTO by BOODA STUDIOS

There are as many photographic reports as couples and photographers. However, there are moments throughout B-day that, yes or yes, should be immortalized in the wedding photo album.

The wedding photo album is one of the best memories you will have of your big day, so it is important to pamper it from the beginning, from the realization of the photos. Choosing a good photographer is very important, as well as being clear about what moments of the big day can not be missing in the report.

GROUP PHOTOS THAT CAN NOT BE MISSING IN THE REPORT OF YOUR WEDDING

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Naturalness is a trend in bridal photography. Gone are the eternal poses at the foot of the altar and at the door of the church with the whole family of the groom and the bride first, with the parents and brothers later, with the uncles and cousins, with the grandparents of both, with and with.

The group photos are still present, although there are those who even consider giving them up, but it is convenient to give them another roll

TIPS FOR CHOOSING A WEDDING PHOTO TO DECORATE YOUR HOME

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In the digital age, talking about printed photos sounds almost like utopia, and it is that fewer and fewer couples are used to printing the photos they take on their trips, on special dates such as birthdays and much less in their day to day. A separate case is that of weddings, which are still in charge of the physical album that will become one of the most endearing memories that are preserved of the big day.

In addition to the paper album, the newlyweds keep as gold in cloth the digital version with the complete report of the wedding, which they rarely review again, let alone use to print a photo. Apart, of course, from the snapshot that is sent to the closest family to place it among the photos of the room.


When we talk about printing a wedding photo we don't necessarily mean taking the photos to a machine or a laboratory and doing it on paper. A very original way to print the wedding photo is to transform it into a painting by choosing one of the infinite materials offered by the current market, to place it in a representative place of the house. In this way you will always have a photograph that transports you to that wonderful day, that of your wedding, which will be integrated into the decoration.

WHY TAKE A PHOTO SESSION AFTER THE WEDDING?

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Knowing that, after the link, you will celebrate the post-wedding session will allow you to reduce as much as possible the hours allocated to photographs on the big day. What will all this translate into? In that you will be able to take better care of your loved ones for a longer time. Chatting, laughing, dancing, hugging... What you will share with them in your magical celebration is priceless.

We left you with one of our partners, Patricia and Marcos, with them we went to spend a couple of days in Paris.

TIPS BEFORE HIRING A WEDDING PHOTOGRAPHER

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Being a wedding photographer and videographer isn't just about working well one day. It is an attitude that extends to all issues related to his work.

That is why we recommend couples who are preparing their wedding to trust a professional at the height of such an important day.


Professionalism is an unspoken issue in the wedding photographer, the experience is provided by the years of work.

FINCA AIREN: HOW TO MAKE A FUN WEDDING

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October 23, 2021, we started the report at Miguel's house at about 8:30 am, an unusual time to start to start, but this is how weddings are in autumn, you have to take advantage of all the possible light.

FINCA EL TOMILLAR: ANA Y PABLO

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July 19, 2019, as it was Friday in July and traffic jam was expected on the road to La Coruña, we decided to advance the beginning of the wedding report and photograph Pablo's preparations much earlier than is customary in us.

Even though Charo, the mother, when we arrived was still in the hairdresser we started photographing and she immediately arrived.

GETTING MARRIED IN THE PLAZA MAYOR OF MADRID

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Who said that a wedding in the middle of a pandemic could not be emotional?

I suppose that many couples have their reluctance to celebrate their wedding in the current conditions, specifically on March 13, 2021.


It is understandable, we all have idealized how we want our wedding day to be, and the restrictions caused by this pandemic do not make it easy for us, which is understandable on the other hand.

WEDDING CIGARRAL DEL ÁNGEL (TOLEDO)

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A wedding in Toledo in the middle of summer must be held in a place that allows you to be outdoors, that was perfectly chosen by Ester and Benjamin, and if the guests can enjoy privileged views, much better, for this one of the best options to get married is El Cigarral del Ángel.

WEDDING ANTIGUO CONVENTO DE BOADILLA

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June 1, Friday; an absolutely lovely couple and a place to work for, El Antiguo Convento de Boadilla.

Nothing could fail, and so it was, nothing failed, except that the godfather took a nap more than his wife thought was reasonable the day his daughter married 😉


Gema's preparations were a non-stop coming and going of family and friends in the beautiful suite that the Old Convent of Boadilla has for brides. Her beautiful dress bore Jenny Packham's signature. Roberto's, Mansolutely.

WEDDING FINCA EL MOLINO DEL MANTO

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July 12, 16h, the heat of the date, and almost everything ready for a civil wedding in the beautiful Finca del Molino del Manto located very close to Chinchón (Madrid), there appeared a server, Carlos Cobo and my partner Sergio.

As it could not be otherwise Julio received us with a beautiful smile, which did not go away on the whole day of his wedding, Juan was still quiet in one of the rooms that the estate makes available to couples before the wedding begins.


As it was very soon we could enjoy the excellent decoration of the tables where the banquet was going to be held, the work of Artigot Catering. There was Olga working to make everything perfect, and believe me that she succeeded.

FINCA EL TOMILLAR: SONSOLES Y CARLOS

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From the first second it was a lucky day because the house is one of those in which, as you are received, you already know that you are going to work very comfortable. Everyone wore the best of smiles, including Sonsoles, of course, who lasted all day.

There was the bride with Carminia, from Oui Novias, who in addition to doing her job like a charm, always remained laughing despite being permanently surrounded by a video operator and myself. By the way, I forgot to introduce myself: I'm Carlos Cobo, founder of Booda Studios (formerly Booda Photography).

HOTEL AC PALACIO SANTA PAULA: A WEDDING IN GRANADA FULL OF SMILES

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As you can see on our website we are wedding photographers located in Madrid, but many times couples hire us to do their wedding report anywhere in Spain, and in this case Ana and Martín wanted us to be their photographers even though they got married in Granada, nothing we like more.

The wedding was held in September, the month par excellence of weddings, it is always a good choice to get married tomorrow in September, in addition day weddings become longer and with more hours of light.

FINCA SOTO CERROLEM: A DIFFERENT WEDDING

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Well, yes, different because it is March 2021, and you already know the peculiarities of this atypical year.

Different because Laura and Leandro had to change their celebration estate. Fortunately they chose the Soto de Cerrolem de Cortés de Moraga, a perfect place to celebrate a beautiful wedding. Say that all wedding attendees went through an antigen test the day before to ensure the safety of all guests.

WEDDING CAMPANA DE BOADILLA: ELISA Y JAIME

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June 22, all prepared for a beautiful civil wedding in the imposing Campana de Boadilla, which gets its name from the impressive bell-shaped structure that presides over the entrance to the halls, a wonder for photos and a very useful shelter for both heat and rain.

MASÍA JOSE LUIS: MARÍA Y NACHO

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If they did a wedding musical, that would be the wedding of Maria and Nacho, both theater lovers.

The wedding was set as if it were a great premiere of a musical (the Openning Night).


The two are very freaks of the theater and musicals in particular, they have done and mounted theater (musicals) for 20 years in the amateur theater group of the school where Nacho works, here you can see some of those montages

SOTO DE MÓNICO: A WINTER WEDDING

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Everything was in favor, a December day with a beautiful sky and very good temperature for what is the time of year.

Ainhoa decided to prepare at the Hotel Forum Alcalá, of Rafael Hoteles, following the advice we give to all the bride and groom to put on makeup and dress in a place near the place of the ceremony, in order to avoid unnecessary and unforeseen last minute transfers. In addition, the aesthetics of the hotel suites are fantastic for the wedding reportage.

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